domingo

20

mayo

2012


Grammys 2012 – Lo Mejor, Lo Peor, Lo Que Faltó, Lo Que Sobró

Grammys 2012 – Lo Mejor, Lo Peor, Lo Que Faltó, Lo Que Sobró

LO MEJOR – ADELE


Desde el “Unplugged” de Eric Clapton ningún artista había ganado las tres categorías más importantes del codiciado Premio Grammy, pero Adele y “21″ llegaron para cambiar esa estadística.

La artista británica se llevó a casa todos los gramófonos a los que estuvo nominada, y recibió con humildad y mucha emoción el último, “álbum del año”.

 

Adele abraza sus 6 Grammys en Los Angeles

LA DECEPCIÓN – FOO FIGHTERS CON DEADMAU5

Se llevaron a casa 4 Grammys muy merecidos por el trabajo desarrollado en “Wasting Light”, pero todo el esfuerzo de recuperar el rock y de hacer un disco en un garaje, en cinta y olvidando los computadores – “no se trata de lo que pasa dentro de un computador”, dijo decidido Grohl al recibir su premio a mejor interpretación de Hard Rock/Metal por “White Limo” y criticando a artistas como Skrillex - se esfumó cuando el dj canadiense deadmau5 llevó a cabo una patética interpretación de la canción “Rope” junto a los mismísimos Foo en una tarima por fuera del Staples Center.

Fue un momento de gran decepción en el que un tipo se subió horas antes a recibir un premio y a pontificar a una audiencia entera sobre la “magia” de lo análogo y lo superficial de lo electrónico, y terminó haciendo su canción más potente con un DJ de electrónica. Pero así es este negocio.

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LOS TRIBUTOS

Fueron el lunar de la noche. Empezando por Jennifer Hudson.

El tributo a Whitney Houston se hizo al final del “In Memoriam” de la ceremonia, una interpretación de “I Will Always Love You” que si bien fue bonita y comprometida, no le hizo justicia a Houston y a la trágica partida de la gran voz norteamericana. Hudson cantó con sentimiento, pero dejó el sabor amargo de saber que una voz como la de Whitney Houston jamás volverá.

El In Memoriam le hizo justicia a Joe Arroyo pero se olvidó de Jani Lane de Warrant, de Don Cornelius de The Soul Train, de Luis Alberto Spinetta y de Etta James. La Academia justificó la ausencia después diciendo que el tributo se hizo en vivo con Bonnie Raitt y Alicia Keys para James y con LL Cool J y Questlove de The Roots para Cornelius. Seamos francos: la verdad es que se olvidaron de estas figuras. Eso pasa.

El tributo a Beach Boys fue una de las peores escenas de la noche en la entrega de los Grammy. Sin saberse las letras, sin afinar como los Beach Boys, Adam Levine de Maroon 5 y Marc Foster de Foster The People demostraron la mediocridad de la que están hechas las bandas de pop rock de nuestros tiempos: los nervios, la inexperiencia y el desconocimiento del catálogo de los Beach Boys en “Surf Girl” y “Wouldn’t It Be Nice” fueron notorios. Gracias a Dios estaban allí los Beach Boys – con Brian Wilson incluido – para limpiarles los pañales a Foster y a Levine.

Los artistas de country se comieron vivos a los actos pop, y los “American Idols” como Hudson, Kelly Clarkson y Carrie Underwood brillaron por su talento vocal. Katy Perry deslucida y una Nicki Minaj terrorífica intentaron la fórmula de Gaga del año pasado, pero dieron a entender, junto al triunfo rotundo de Adele, que la música ya no está para jaulas, exorcismos, caperucitas y peinados extravagantes.

54th Annual GRAMMY Awards - Show

Un desarreglado Justin Vernon de Bon Iver subió a la tarima para recibir el premio a mejor nuevo artista ante un mundo de redes sociales que veía a Skrillex como el rey. Vernon no ocultó su incomodidad al recibir el premio, pero tampoco su confusión al obtener un galardón que deberían recibir “muchos artistas que no están nominados, pero que son muy talentosos”, agregó en su discurso, que fue bastante mamerto, pero esa es la naturaleza del artista. De todas formas muy talentoso y muy merecidos sus dos premios.

LA MEJOR PRESENTACIÓN

Se lleva las flores de este blog el joven artista Bruno Mars, quien no ganó por obvias razones en ninguna categoría – era la noche de Adele – pero inició con un punto alto la ceremonia número 54 de los premios Grammy, con mucho sabor de Doo-wop inyectado en un feeling rockero y soulero, una coreografía que cualquier Temptation envidiaría y un registro perfecto de voz.

LA PEOR PRESENTACIÓN

Coldplay.

Fueron minutos tortuosos para Chris Martin y su banda en esa tarima del Staples Center. “Princess Of China” en versión acústica deja de poseer el encanto atmosférico de Brian Eno. Rihanna hizo su parte después de una aparatosa versión de “We Found Love” y Martin, hecho un manojo de nervios, terminó despedazando su propia canción “Paradise” pero luchando hasta el final por pegarle a las notas de manera infructuosa. Si bien Martin no es reconocido por su perfecta afinación – de hecho su voz quebradiza a veces es parte de su encanto – anoche fue una dolorosa experiencia para Coldplay, fans, televidentes y asistentes al evento.

LO QUE SOBRÓ

Chris Brown.

Ganó en la categoría de mejor álbum de R&B y se presentó dos veces. Por qué se presentaron dos veces? No había más artistas? Brown posee los movimientos y conoce muy bien las bondades del buen locking y popping en una rutina de baile, pero la fórmula Urban/Dance huele a viejo y a gastado ya. Guetta y sus consolas no hicieron mucho por la ceremonia, que estuvo poseída por el talento vocal de los artistas de country, Bon Iver como ganador y los ex American Idol haciendo de las suyas.

Katy Perry.

Flojísima presentación. Mala canción la que cierra la vida de su álbum “Teenage Dream”. Comenzó su presentación con “E.T.” y habría sido genial que la concluyera. No cautivó a nadie con su encierro propio y toda la pirotecnia del mundo no pudo superar a Adele y a The Band Perry, que hicieron grandes presentaciones.

Nicki Minaj.

Intentando demasiado ser Lady Gaga en una ceremonia que ignoró por completo a la neoyorquina y a su álbum “Born This Way”. La película de exorcismo resultó más tenebrosa de lo esperado. La levitación fue la estocada final a una presentación forzada y aburrida. Minaj es una reina del emceeing, pero habría sido mejor que hiciera una interpretación sencilla de “Super Bass”, su éxito más comercial, en vez de intentar cautivar a la teleaudiencia con cuentos de terror que no le quedan bien. Ya hay una Gaga, Nicki. Don’t try so hard.

“MACCA”

McCartney se lució en “My Valentine” junto a Diana Krall y Joe Walsh de The Eagles y cerró un evento en el que a pesar de incipientes “novedades” demostró que la música de los años 60 está más viva que nunca, porque representa un catálogo que respira y que no sufre de mediocridad, como las generaciones actuales.

+ Info:http://www.themusicpimp.com/

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