Durante los primeros años de vida de la naciente República, la técnica de la miniatura fue utilizada también en este proyecto de creación de iconografía heroica, para difundir la imagen de los partícipes de las luchas de Independencia. Los miniaturistas, quienes también habían participado en las batallas, crearon una iconografía de los participantes en los conflictos con dibujos y retratos de amigos y compañeros. Por otra, los miniaturistas realizaron obras en las que se extienden lazos profundos de amistad y de filiación familiar. Gracias a estas piezas se conocen cómo eran los miembros de las familias de los artistas, que les sirvieron como modelos para sus obras. En otros retratos permanecen anónimos tanto el retratado como el artista, sin que se pueda descubrir a simple vista cuál era la esencia de la relación entre ambos, lo que lleva a especular que ésta no fue solo reservada a un proyecto político de difusión de valores, sino que en ella participaron también parientes y amigos.